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martes, junio 20, 2006

¡Ay güey!

Pues sí, como ustedes sabrán, este amasijo de contradicciones ha estado prácticamente abandonado desde que regresé de Francia. Esto obedece a varias razones pero la principal es que simplemente he tenido una combinación de bloqueo de ideas seguido por una galopante diarrea mental. Lo cierto es que últimamente no me gusta nada de lo que escribo. Me está pasando algo similar al mono que quiso ser un escritor satírico, del genial Tito Monterroso. Si no lo han leído, se están perdiendo una de las mejores fábulas, una que obligó a decir a Asimov que después de leerla, nunca volvió a ser el mismo. Traté de encontrarla en línea, pero no apareció. Luego la busco con más calma.

El punto es que no he podido escribir en contra de la gente y los ingleses y los europeos y la secreción nacional y las derrotas y las borracheras y demás temas tan sin gracia que suelo tocar por un pequeño detalle que no he comentado.

Justo cuando regresé de Francia me puse a revisar las estadísticas de acceso a este cuchitril. Utilizo un sistemita gratuito que se llama Statcounter y que funciona bien para lo que necesito, pues recaba algo de información de la máquina que ingresa a este lugar. En particular, me gusta saber de dónde viene la gente que me visita, supongo que es para alimentar mi ego.

Como iba diciendo, estaba yo revisando las estadísticas de este sitio, cuando vi que alguien lo accesó desde el Reino Unido. Nada fuera de lo común, mis amigos mexicanos que están aquí lo leen de vez en cuando. Y entonces lo vi, yo conocía esa máquina. No era una máquina común, estaba corriendo FreeBSD y la dirección IP la identificaba como una máquina de la oficina. Pero no era yo, era un compañero. Abriendo los ojos como platones de carnes frías con quesos y aceitunas (luego mando esta comparación a tu próximo concurso, Jack) me puse a ver cómo habían llegado a mi página y quien era.

Puta... No podía creer lo que veía. ¿A cual post creen que habían llegado? Precisamente al del noviciado. Si alguien recuerda ese post, era donde decía cómo fue difícil para mí ser aceptado en el grupo de trabajo. Pero, ¿cómo encontraron mi sitio? ¿Qué estaban buscando?

Ahí reparé en mi grave error de poner las cosas como son. El apellido de la persona que menciono ahí estaba perfectamente escrito y él, que estaba a punto de dejar el grupo, busco páginas que tuvieran su nombre para encontrar artículos y referencias a él. Y ahí estaba mi mugre página, en la octava página de resultados de Google.

Revisé el tiempo que tuvo la página abierta. 3:30 minutos. Un montón, que digo un montón, un chingo de tiempo. Tiempo suficiente para no entender lo que decía, abrir un traductor en línea y revisar que era esa extraña página que tenía su nombre y mi foto. Debo admitir que me angustié, no sabía cómo podía tomar una broma un europeo, en particular un ruso-francés.

Ya sin poder hacer más, cerré la página y me dormí, pensando en cómo me recibiría mañana, si les había dicho a todos lo que había encontrado y por eso la página estuvo abierta tanto tiempo, si había hablado con mi jefe o si...

Cuando llegué a la oficina, él estaba trabajando como siempre. Me saludo igual que todos los días y recordé, hasta ese momento, que era su última semana en la oficina. La semana pasó sin mayores pormenores, lo que me puso a pensar que él la había leído pero no la había compartido con los demás. Yo me la pasé buscando quién entraba y en cuando veía una dirección IP de Inglaterra temblaba.

Así, llegó su último día. No sabía si decirle en serio que era una broma o en tono de broma, jugarle otra broma. Cuando se despedía de todos, llegué a pensar que pasaría de mí o algo así. Pero no. Se detuvo y me vio. Me extendió la mano y me sonrió, con una sonrisa que entendí cómplice.

-- "Good Luck"
-- "Good Luck, Antoine. All the best"

Y se fue.

A partir de ahí, cada cosa que escribo me parece que alguien pudiera mal interpretarla. Así que no me animo a seguir con mis alegres críticas sobre el sistema, costumbres, mañas y manías inglesas. Siento que alguien más lo va a encontrar y lo puede tomar a mal. ¿Me dio un poco de miedo? Sí. ¿Ya se me pasó? También. ¿Voy a seguir criticando como siempre lo hecho? Por supuesto, nada más que ahora me voy a andar con más cuidado y a poner sobrenombres a la gente para darle más caché (y más privacidad a esto).

Y esta fue, mis queridos amigos, la razón del prolongado hiatus que me aventé. Mil disculpas por desaparecer así pero, la verdad, sí llevé un buen susto. Ya me lo decía mi mamá.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

9 Comments:

Blogger Jack Maybrick said...

Bah, tú síguele. Al fin y al cabo, si lo sabe el Monstruo Volador de Spaghetti, ¡que lo sepa el mundo!

Si hasta Cata ya está haciéndose a la idea de que será Serena Maybrick en Québec, lo quiera o no... Y mira que no le gusta para nada el llamarse Serena.

Por cierto que algunos de _sus_ amigos ya cayeron en 42, nadie sabe cómo, y lo único que le han dicho es que escribe muy bien. No dudo que alguno de los mininovios incluso hayan llegado y se hayan sentido reconocidos.

Además, y tal vez lo más importante de todo... ¿Qué eufemismos importa?

5:53 p.m.  
Anonymous Cataclísmica la Becaria said...

¿Ya vez por qué Jack nos hizo ponerle seudónimos a todos? A estas alturas yo ya no estoy segura de si me llamo Serena Catalina o Cataclísmica o si él se llama Jack, Jim, John, o James, pero como a nadie le importa (porque yo puedo decir quién soy sin grandes problemas si quiero, pero no debo decir quiénes son los demás) pues seguimos business as usual, como siempre.

Y por cierto, Jack, ¿quién me visitó? Dime, dime, dime... No, mejor no me digas. quiero quedarme con la duda...

6:19 p.m.  
Blogger Jack Maybrick said...

Catalina, la menor de mis hermanas, eres un caso echado a perder.

Lo dije cuando naciste y lo repito ahora: "Esta niña está loca."

Una vez dicho esto, regresamos a nuestra programación habitual...

12:28 a.m.  
Blogger Darth Tradd said...

Pues sí Jack, hay que seguirle. Ahora habrá que buscar seudónimos para todo. No sea que me vuelvan a encontrar. Sería interesante ver lo que dicen los amigos de Cata sobre su estilo de escritura. Es muy bueno, pero que no se entere...

Mi querida amigaCata, insisto en que te irá bien en Québec. Sobre todo si llegas presentándote como Serena Maybrick. Me gusta ese nombre como para personaje de DC.

7:01 p.m.  
Anonymous msord75 said...

Aah que master, que risa con lo del Antoine. Total, le hubieras dicho "mira mi Togno, la neta se pasaron de lanza cuando llegué, uqe esperabas cabron?"... No, la verdad es que normalmente estos europeos aunque frios y todo agarran la onda y poco a poco te van agarrando carigno (sin albur).
Por otro lado, este mundial ya no esta pitufando, como dirian aquellos, pinches juegos anémicos... se han idos los "grandes" (Mexico, Suiza, Australia, Holanda, Costa de Marfil), y a las finales llegaran los uqe dejan mas varo, en fin...
Va que va, nos estamos viendo.

2:02 p.m.  
Blogger Darth Tradd said...

Chale Master, la neta es que sí me agüité. Tontamente, pero sí me agüité. Lo bueno fue que lo tomó como la broma que era.

Por cierto, qué onda con los pinches suizos? Se parecían al Bravo tirando penalties.

Asco de generación.

3:48 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

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9:27 a.m.  
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